Un año después del terremoto que sacudió a su país, los haitianos siguen esperando
A casi un año de esta desgracia Natural, nuestros hermanos Haitianos siguen esperando que llegue la ayuda que el mundo prometió para socorrer a la nación más pobre de América, esta nacion esta a la espera de que termine de llegar esta ayuda y que esta se refleje en sus calles y viviendas y, especialmente, en una mejora urgente de sus condiciones de vida. Tras el sismo del 12 de enero de 2010, que dejó más de 300.000 muertos y dos millones de damnificados, llegaron toneladas de alimentos y dignatarios mundiales visitaron Puerto Príncipe. La ayuda partió de la vecina República Dominicana, que demostró su solidaridad en todo momento, incluyendo la creación de un puente aéreo por el que entraba y salía la asistencia internacional, ya que el aeropuerto de la capital haitiana estaba inhabilitado.
La desgracia que hoy vive nuestro hermano país, con quien compartimos la misma isla nos llama a la reflexión, nos llama a comprender los principios cristianos de amarnos y ayudarnos los unos a los otros sin importar raza, color, religión o bandera, nos hace un llamado para que entendamos que no es necesario esperar una desgracia para ser solidario, que la solidaridad la expresamos en una sonrisa, un saludo o cuando damos un simple pedazo de pan a un hambriento, que cuando compartimos lo que tenemos las bendiciones se sienten desde el mismo momento en que actuamos.
Busquemos la manera de ayudar a nuestros hermanos que hoy sufren, Dios nos esta haciendo un llamado, mañana podría tocarnos a nosotros, la naturaleza es implacable cuando se cansa de soportar el maltrato, Haití fue un paraíso y hoy es una tierra desbastada e infértil, pero no todo esta perdido, simplemente hagamos algo, ayudemos a nuestro vecino y digámosle, aquí estamos, porque pisamos la misma tierra, nos calentamos de un mismo sol y el mismo mar nos baña, digamosle que aquí estamos, porque somos hermanos.
HAITI, ESTAMOS CONTIGO!